¿Qué sentimientos tiene hacia la persona que asesinó tan cruelmente a esa pequeña niña indefensa? ¿Siente enojo? Eso espero. Espero que se sienta indignado. Si fuera completamente indiferente a lo que le pasó a ella, revelaría algo horrible acerca de su carácter.
¿Cree usted que Dios es indiferente a tales actos de maldad? Puede apostar su preciosa alma que no lo es. Dios se siente indignado por causa de ellos.
La furia del Dios Todopoderoso en contra del mal es evidencia de su bondad. Si Dios no se enojara, El no sería bueno. No podemos separar la bondad de Dios de su enojo. Una vez más, Si Dios es bueno por naturaleza, El tiene que estar indeciblemente enojado contra la maldad.
Pero su bondad es tal, que Su cólera no está limitada a los males de violación y asesinato. Nada está escondido de Sus puros y santos ojos. El se indigna por la tortura, el terrorismo, el aborto, el robo, la mentira, el adulterio, la fornicación, la pederastia, la homosexualidad y la blasfemia. El ve nuestros pensamientos, y nos juzgará aún por los pecados escondidos del corazón: lujuria, odio, rebelión, avaricia, imaginaciones sucias, ingratitud, egoísmo, celos, orgullo, envidia, engaño, etc. Jesús advirtió: “Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio” 6(énfasis añadido).
La Biblia enseña que la ira de Dios está “sobre” nosotros7 y que cada vez que pecamos, estamos “atesorando ira” 8que será revelada en el Día del Juicio Final. Se nos dice hasta que somos “por naturaleza hijos de ira”9 (énfasis añadido). Pecar contra Dios nos viene naturalmente — y naturalmente ganamos Su cólera por nuestros pecados.
